Annelise T
Desde tanto tiempo atrás como el siglo VII, muchos imperios islámicos, como el Califato Omeya de Córdoba expandió la influencia del mundo islámico en España. La architectura islámica se convirtió en una característica prominente en esas zona, incluyendo los arcos de herradura, los diseños geométricos y las decoraciones intrincadas. Los ejemplos más famosos de la arquitectura morisca están situados en Andalucía, en el sur de España, como la Alhambra en Granada, el Real Alcázar de Sevilla y la Mezquita en Córdoba.
Los Arcos de Herradura
El nombre viene del arco estrecho en la base y que crea una forma de herradura. Eso permite que la luz y el aire mejoren la sensación de espacio en el edificio. Por ejemplo, los arcos de herradura son una característica icónica de la Mezquita en Córdoba.
La Geometría
La geometría es un componente clave en la arquitectura morisca, donde los estampados arabescos se aprecian en las teselas o los yesos tallados. Las teselas contienen los motivos repetidos que representan continuidad, a menudo utilizando el principio de teselación. Los colores más comunes incluyen el rojo, el azul, el verde, el blanco, el plateado y el dorado.

Moorish Architecture in Spain
From as far back as the 7th century, many Islamic Empires, such as the Umayyad Caliphate and the Caliphate of Córdoba expanded the influence of the Islamic World to Spain. Islamic architecture became a prominent feature there, including horseshoe arches, geometrical designs, and intricate decorations. Some of the most famous examples of Moorish architecture are situated in Andalusia in the south of Spain, including the Alhambra in Granada, Real Alcázar of Seville, and the Mezquita in Córdoba.
Horseshoe arches
The name comes from the arch narrowing at the base which creates a horseshoe shape. This allows light and air to enhance the feeling of openness in the building. For example, the horseshoe arches are an iconic feature of the Mezquita in Córdoba.
Geometry
This is a key component in Moorish architecture, with the patterns (called arabesques) shown on tiles or carved plaster. The tiles contain repeating motifs that represent continuity, often using the principle of tessellation. Common colours include red, blue, green, white, silver, and gold.